Diagrama por el cual obtiene su nombre el "efecto mariposa" |
Diagrama por el cual obtiene su nombre el "efecto mariposa" |
Durante la adolescencia lo que aprendí a disfrutar es el PLACER de vivir de noche, la noche tiene el poder de cambiar nuestro comportamiento, de ayudarnos a encontrar con nuestros instintos, con nuestra humanidad, para bien o para mal. La noche nos da impunidad, la noche nos da libertad, de chico lo que me gustaba de la noche era el silencio, silencio del que yo era dueño, si quería lo rompía, pero difícilmente lo hacía.
A la noche podía jugar a estar solo, con todo lo que eso implicaba, creía que la mayoría de los robos suceden de noche, me imaginé miles de situaciones en las cuales era víctima de un robo, en la mayoría de ellas yo resultaba ser el héroe que salvaba a todos, porque a la noche la imaginación se lleva todos los aplausos. No era tan iluso como para creer en monstruos, jamás lo fui, pero sí creía que tal vez en una de mis aventuras desde mi pieza hasta la cocina, generalmente para ir a buscar algo para beber, podría llegar a aparecerme algún puma o león, o algo por el estilo, pero siempre creyendo que sólo aparecerían al apagar la luz. Por ello luego de agarrar lo que necesitaba apagaba la luz y salía corriendo hacia mi pieza, con la sensación de que había algo atrás, pero con la temple necesaria como para no mirar.
Pasaron años desde aquellos tiempos y muchas cosas cambiaron, pero hoy puedo decir que la noche es una compañera incondicional en mi vida, ya sea para estudiar, para pensar o para salir sigo eligiendo la noche y aún hoy, al apagar la luz voy corriendo a mi pieza, sin mirar atrás.
¿Todos estamos de acuerdo en que queremos alcanzar la felicidad no? ¿y de que todo el tiempo estamos haciendo lo posible para alcanzarla? ¿podemos decir que nuestra naturaleza nos lleva a eso? Todas estas preguntas parecen ser fácilmente contestadas por un "sí", aunque hay momentos de nuestras vidas en los cuales hacemos exactamente lo opuesto, nos "autoboicoteamos", así como las mariposas no pueden evitar sentirse atraídas por el fuego y se acercan hasta morir, así actuamos, enceguecidos por esa luz. O muchas veces actuamos como en la popular fábula de la rana y el escorpión (hacé clic acá si no la conocés) ya sea no pudiéndonos resistir a nuestra naturaleza como el escorpión, o al creer que podemos cambiar la naturaleza de los demás, como pensó la rana. Ahora, ¿qué podemos hacer frente a esto? aceptar la naturaleza de los demás sin intentar cambiarla y tener plena conciencia de nuestra naturaleza y no forzarnos a intentar ser alguien que no somos.
_ Che, ¿ya pensaste lo que vas a hacer para tu cumple?
_ No, ni idea, por ahí hago una fiesta de disfraces, tengo que ver.
_ Naaa, ¿fiesta de disfraces? no va a ir nadie, ¡yo ni en pedo me disfrazo!
¿Te suena familiar esto? Yo personalmente nunca intenté hacer una fiesta de disfraces, pero escuché de infinidad de fiestas frustradas de esta manera, y pensé que debe haber un motivo lógico para que esto suceda.
Primero hablemos del disfraz, lo que representaría, supuestamente (SUPUESTAMENTE). Lo que brinda el disfraz es una suerte de anonimato, el anonimato viene acompañado por libertad, impunidad, de hacer lo que queramos sin que eso afecte a nuestra imagen como persona, por ejemplo empecé a hacer este blog de forma anónima para ahorrarme los comentarios de mis amigas y amigos y poder escribir con más libertad, este blog sería mi disfraz. Pero hay algo raro en esto, ¿quién somos en realidad? ¿somos la persona que "no tiene disfraz", la que piensa en el "qué dirán" de los demás"? ¿o somos más nosotros cuando usamos el disfraz, cuando permanecemos en el anonimato? ¿será que vivimos ya en una fiesta de disfraces y necesitamos ponernos otro para "desdisfrazarnos"? Entonces tal vez, el motivo por el cual fracasan las fiestas de disfraces es el miedo a disfrazarse para sacarse el disfraz.
Definitivamente Kill Bill no es una de esas películas que te cambian la vida, si bien muchas se pueden sentir identificadas con todo eso de ir a vengarse de su ex y matarlo con un golpe de kung-fu no hay mucho más que eso, pero hay una parte de la película que destaco, y que me dio mucho para pensar y es el diálogo final de David Carradine (para los que tengan ganas de verlo http://www.youtube.com/watch?v=eWTJIBGNId0) acá plantea una gran observación acerca de la diferencia entre Superman, y el resto de los superhéroes y es que él nació siendo Superman y desarrolla una identidad secreta para encubrirla (Clark Kent) mientras que los demás superhéroes nacen siendo simples humanos ya sean Peter Parker, Bruno Díaz o incluso Diego de la Vega y luego por algún evento afortunado o desafortunado adquieren su identidad de superhéroes.
Un Tamagotchi (たまごっち) |
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